

Conocí a Teodora “Chachi” Rodríguez, a finales año de 1972, cuando se desempeñaba como secretaria del Consejo Ejecutivo Federal de la Gloriosa Federación de Estudiantes de Panamá dirigido por Rómulo Bethancourt Arosemena.
Luego su rol cambió al asumir la organización Junto a Ofelia Rodríguez, Alma Montenegro de Fletcher, y otras distinguidas mujeres del país, la organización de la Federación Nacional de Mujeres Democráticas (FENAMUDE).
Una mujer que contagiaba la alegría como la sinceridad, condición “sine qua non” de las mujeres revolucionarias y patriotas que dispusieron su esfuerzo para dignificar a la patria y unirse al gigantesco esfuerzo por liberar al país de la presencia colonial norteamericana y perfeccionar nuestra condición de estado soberano. Una mujer dispuesta a dar su máximo esfuerzo por la causa nacional.
Luego se convirtió en funcionaria y a lo largo de su desempeño laboral en cada institución que sirvió, dejó una estela de transparencia, integridad, probidad y decencia.
Esta vida llena de entrega y amor a la patria, se convierte en una fuente inspiradora en la lucha en estos tiempos difíciles, donde nos jugamos nuestra libertad contra los que hacen todo para regresar al pasado oprobioso de la nación.
De su ejemplo debían abrevar aquellos que llegan al estado para atracarlo y servirse de su condición en vez de servir al pueblo como lo hizo “Chachi”.
Hoy 5 de agosto, celebramos su vida en un acto en que estará su cuerpo presente en la Iglesia de Don Bosco, a la 10 de la mañana. Ocasión que es propicia para extender a su hija, nietos, amigos y compañeros nuestra solidaridad.
Pedimos al Dios del Cielo y la Tierra, al Señor Jesucristo que, extienda su mano y reciba a esta extraordinaria patriota panameña que vivió para servirle a su país y para engrandecer y dignificar a los panameños. Amén












