El Engaño y la corrupción como instrumento político cebado en los más pobres, una auténtica aberración.

Por: Aida Torres

Presidenta de ACAC

 

El Alcalde Mizrachi da un serio traspiés en su desesperación por imponer, sin consulta adecuada, un proyecto millonario en el Cerro Ancón, violando la Ley 21 de 1997 y lo relativo a la consulta ciudadana.

Amelia Denis de Icaza, la poeta y los Mártires de enero de 1964, deben estar revolviéndose en sus tumbas, porque el fruto de la lucha del pueblo panameño, y especialmente el icónico Cero Ancón, ha sido visto con ojos de lujuria y de avaricia y pretenden un grupo gris que maquina en la oscuridad, apropiárselo con el apoyo de la Alcaldía y si usted quiere algún día visitarlo, tendrá que pagarle altos precios a privados sin alma, por querer ver lo que le pertenece hoy a todo el pueblo panameño. Así es que nos están quitando el Canal, poco a poco.

La alcaldía de Mayer Mizrachi, en esta ocasión, ha vuelto a torcer violentamente, la consulta ciudadana causando atraso y seria disminución en el poco nivel de participación que tenemos los ciudadanos de la ciudad capital.

La llamada al evento del 14 de septiembre pasado, se difundió como audiencia pública, pero se ejecuta como consulta ciudadana decisoria, para cumplir con un mero requisito.  Vimos como una entidad pública sin pudor alguno, trae gente que no va a recibir los impactos del proyecto, gente que son cruelmente utilizadas, escogidas por su perfil de pobreza y desconocimiento, para que levanten la mano y aprueben y para traerlos usaron un señuelo de prometerles trabajo a una comunidad seriamente carenciada.

Su perfil, es que desconocen de que se habla y no podrán intervenir, pero levantan la mano y aprueban en masa. Son contados perversamente por los que los trajeron y así queda aprobado un proyecto que esa ciudadanía desconoce. El gran vencedor el grupo económico que levantará 25 millones en sobre costo, en esta ocasión.

La gente de Guna Nega y San Sebastián que trajeron en buses, seguirá en pobreza y en extrema pobreza, recibiendo los paliativos a su necesidad, aquellos 25 millones no se reflejarán en ascenso social en sus comunidades lejanas del proyecto. La alcaldía de Mayer Mizrachi ha vuelto a torcer la consulta ciudadana, como en San Francisco anteriormente. CONSULTA CIUDADANA de la cual no se dijo, que se iba a votar. Pregunté algunos de los que iban en el camino hacia Mi Pueblito, (porque hubo que llegar desde cierta distancia caminando por el tranque) estos decían que se les dijo que se trataba de un proyecto que les iba a dar empleo. Antes de ayer, en mi participación, les pedí a funcionarios de la alcaldía que tuvieran misericordia y no instrumentalizaran perversamente la sentida y grave necesidad de la gente que viven en áreas marginadas.

 

La participación ciudadana debe ser informada y vinculante. Tan vinculante como las elecciones de cada 5 años, no debemos ser convidados de piedra, y mucho menos instrumentalizados para llenar los bolsillos de compañías constructoras  e inversionistas procaces que, no apuestan por el desarrollo de esas comunidades empobrecidas para invertir allá esos 25 millones, sino donde el Estado los apalanca y ellos reciben los millones de utilidad.

El anuncio final se hizo: ¡APROBADO!!

Pero la más elemental moral y principios éticos advierten que, “El amor al dinero”, la avaricia, es principio de todos los males y en modo alguno la solución.

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