
Victoriano Rodríguez Santos
Bajo el título “Eso no es conmigo, es con ellos”, el 17 de noviembre de 2022, publicamos un artículo, en El Siglo, que cae como anillo al dedo, máxime con lo que sucede con los 298 educadores separados por defender lo que otros se ofrecieron a apoyar y abandonaron en medio de las protestas.
“Panamá vive la peor de las crisis que pudiera considerarse en cualquier parte, el poco importa. Es independiente si es pariente, vecino, amigo o desconocido. Mientras no te afecte personalmente, pasarás desapercibido cualquier cosa. Nos estamos deshumanizando.
Situación no casual. Hay una política educativa y cultural desarrollándose por décadas. El insano propósito de insensibilizar a la población para hacer del pobre más pobre. Para desplazar los profesionales (pobres que se han descollado académicamente) hacia abajo y a los pobres al pauperismo.
Estos insanos propósitos vienen vendiendo la envidia, la cual hemos comprado por una bagatela e inculcado a nuestras generaciones. No solo con el “tienes que ser mejor que tu compañero”, sino también con “tienes que tener más que tus amigos”. ¡Tú eres superior ¡
Casi a nadie le preocupa el dolor ajeno, sólo cuando lo siente en carne propia. Quizás una de las situaciones por la cual el Pastor protestante alemán –luterano- Martin Niemöller (1892-1984), desarrolló su poema y hoy suena como campana.
El maestro versa en su poema sobre la cobardía de los intelectuales (pobres con formación académica –presunta clase media-), a ser perseguidos por decir la verdad. A ser irresponsables por cubrirse a sí mismo, no en comunidad; a sentir culpa de ser honesto, por lo que transcribimos su poema.
“Cuando los nazis vinieron a buscar a los comunistas,/Guardé silencio, porque yo no era comunista.
Cuando encarcelaron a los socialdemócratas,/Guardé silencio, porque yo no era socialdemócrata.
Cuando vinieron a buscar a los sindicalistas,/No protesté, porque yo no era sindicalista.
Cuando vinieron a buscar a los judíos,/No protesté, porque yo no era judío.
Cuando finalmente vinieron a buscarme a mí,/No había nadie más que pudiera protestar.”
Coincide la expresión del poema con el poco importa a la ola de corrupción, generacional en diferentes gobiernos, pudiendo obtener beneficios por falta de aplicación efectiva de la ley. Para mencionar solo uno, la actividad que mantiene la minera, cuando el contrato fue declarado inconstitucional, actuando actualmente fuera de ley.”
En cuanto a la mina, ese artículo de 2022, se adelantó al Fallo de la Corte Suprema de Justicia el 27/11/2023, que profundiza más la brecha, porque antepone la salud, la vida y seguridad de las personas al interés marcado de los millonarios a hacerse más millonarios, aún a costa de la vida de muchos panameños.
Sin embargo, el poema nos recuerda que los educadores separados de sus cargos están actualmente en la Defensoría del gobierno, aun cuando se le llame del Pueblo. Ellos esperan el resultado de una Resolución que les indique la vulneración de los derechos fundamentales, de la cual fueron objeto, producto de la nefasta determinación del Ministerio de Educación, de separarlos del cargo, por la participación en una huelga, que nuestra Constitución permite y la OIT avala. Están en espera de que este gobierno sordo, escuche el clamor del pueblo.
Se espera que las demás organizaciones gremiales lean y recuerden bien el poema del pastor Martin Niemöller (1892-1984). Esperan que vayan a la Defensoría del Pueblo. Hoy son los educadores, mañana pudieran ser ellos. Soy el hijo de Juana. Dios te salve, Panamá.
Economista, educador, master en Recursos humanos.















