

Por: Ramiro Guerra
El estado de servidumbre. Un estado donde destaca la ausencia de voluntad nacional. Suena a una verdad de perogrullo, el poder estatal, referido a otras fuente de poder, no nacionales. Vendrán situaciones peores. Por poco el 4 de julio, elevado a fiesta nacional. Poco le faltó al presidente decirlo.
Panamá vive un crisis grave del ser nacional. Lo que ante fue una fuerza motriz, para apuntalar la soberanía y la independencia, las fuerzas hegemónicas del poder oligarca imperial, han diluido esa fuerza productiva del ser nacional, al punto que los desplantes colonialistas dominan el cerebro y conciencia de lo nacional.
Muchas de las tonterías del cual ha hablado Trump, mentiras en torno al Canal y su soberanía, serían el argumento para Movilizar toda la nación, como un solo bloque de reafirmación nacional.
En el escenario descrito, como pululan los apátridas, gente que se creen gringos y doblan la cerviz a Trump.
Son tiempos de crisis y no tengo duda, el sentir nacional, como ave fénix, emergerá con fuerza.












