

Por: José Dídimo Escobar Samaniego
Ayer renunció el viceministro, hoy la ministra Lucy. La educación panameña ha quedado sin dirección y desde hace mucho tiempo tampoco tiene planes ni programas que determinen un camino para andar en la formación de los jóvenes del país en medio de un mundo altamente competitivo que requiere el afloramiento del dominio de los más altos conocimientos científico técnicos en el marco de una educación universal y humanista.
Hay tres áreas principales donde el actual gobierno, el de Mulino, con 25 meses de administración, demuestran un monumental fracaso.
- La Seguridad Nacional a pesar del alto presupuesto para su control, el resultado es una catástrofe. En este aspecto, la no contundencia y más bien hasta un espaldarazo a la corrupción generalizada, genera un clima nacional de no rendición de cuentas ni certeza del castigo y un crecimiento desproporcionado de las organizaciones criminales y los mecanismos que las amparan. La Seguridad Nacional, nuestras autoridades se las han delegado a las fuerzas de seguridad de los EE.UU. en una decisión antipatriótica que no tiene referentes en nuestra historia.
- La situación económica dá cuenta de un serio desmejoramiento de la calidad de vida del panameño de a pie. El “Chen Chen” si existe, pero solo para los sectores privilegiados. La evasión y elusión fiscal supera los 12 mil millones de dólares al año, y no hay esperanza de que estos sectores empresariales evasores paguen algún día porque el gobierno se ha declarado de su lado y ejerce el poder en su nombre.
- La educación que, debería ser el instrumento para salir de circulo vicioso en que hemos estado durante tanto tiempo al punto que nuestros estudiantes fracasan todas las pruebas que califican internacionalmente nuestros resultados educativos, el ministerio de Lucy Molinar prefirió actuar como el avestruz, y tomó la decisión de sacarnos de estos mecanismos examinadores.
El problema es que, el fracaso escolar resulta en ilusoria; la pretensión de enrutar al país por el sendero del dominio del conocimiento. La tecnología no se resuelve con tener acceso a internet o a tener equipos como laptops o hardware de diferente naturaleza, si antes no hemos enseñado a pensar y ha resolver problemas a nuestros estudiantes con la metodología adecuada, utilizando el nuevo conocimiento tecnológico.
Los profesores, maestros o tutores son una parte fundamental del proceso enseñanza-aprendizaje, Sin embargo, el ministerio actual se dedicó a dividirlos, a perseguirlos y someterlos a todo tipo de vejación, incluso a imponer un cerco de hambre a más de 300 educadores por hacer uso del derecho constitucional a la protesta y el disenso, generando un ambiente educativo insano y lleno de tensión y frustración.
El ambiente que deja la ministra Lucinda Molinar es como un campo de batalla sangriento. Lleno de destrozos, incluyendo a cadáveres de gente atropellada y campos llenos de heridos y lamentaciones, de un alto tufo a corrupción, en el que es preciso y urgente que alguien sensato que, sienta algo de empatía y compromiso por nuestra juventud, pueda entregar un esfuerzo que una a todos para caminar juntos, el sendero de la recuperación de la esperanza, porque hasta eso se ha perdido ahora.
¡Así de sencilla es la cosa!













