La Falta De Legitimidad Social, De Un Régimen, Con El Tiempo Le Pasa Facturas.


Por: Ramiro Guerra Morales
Cuando el régimen se posesiono como uno de la empresa privada, es decir de las élites del poder económico, se colocó la soga al cuello.
Se alejo o rompió con las mayorías nacionales y se reservo como un gobierno a contrapelo de la democracia, de los ciudadanos y de allí su estilo de gobierno, autocrático, plutocrático y desafecto a la defensa de los intereses nacionales.
Lo anterior, comprensible en la lógica del ejercicio del poder por parte de la oligarquía. Nunca entenderá que el estado moderno, surgió formalmente representando el interés general de la sociedad. Un régimen que supedita su gestión como un apéndice de la oligarquía, confiesa su naturaleza antidemocrática y antinacional.
Lo anterior explica, el gran problema de legitimidad, del régimen. Es incapaz de intermediar con la sociedad.
Cuando se ejerce la gobernabidad de esa manera, las crisis suelen ser recurrentes en la estructura del poder. Peor en una estructura societaria, donde el síndrome del PREBENDALISMO, quiebra toda posibilidad de que el entramado institucional opere con la lógica y unidad, Basta echar un vistazo a la relación estructura y Superestructura. Esta última un pantano de ilegitimidad y ausencia de horizontes ideológico. Es oportunista, prebendaria y nada de sentido patriótico.


Ventura Vega
La salida de Lucy Molinar, es una expresión, de todos estos factores. Así ocurre en un escenario de crisis. La señora nunca entendió, que más allá de ella como ministra, otros tocaban las maracas del poder. Sobre todo en un escenario de hegemonía y control oligarca y extranjero.
Seguiremos viendo, como aparecen grietas al interior de la Gobernabilidad.
Sencillo, el poder oligarca no produce democracia e históricamente, se constituye como la representación de lo antinacional.














