El colonialismo pedagógico de la OCDE: PISA y la exclusión de los saberes. (Parte 1)

 

Eric Santamaria Vallejos

 

«Cada tres (3) años, la publicación de los rankings de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) sumerge a las agendas políticas globales en dinámicas de pánico o euforia, consolidando a la evaluación estandarizada como el árbitro supremo de las políticas públicas. Sin embargo, detrás de la sofisticada ingeniería estadística y la aparente neutralidad técnica de estos exámenes, subyace una realidad estructural más compleja”.

 

(En la construcción del presente ensayo, por condiciones para su lectura comprensible, la dividiremos en dos (2) entregas).

Introducción

En el escenario contemporáneo de la globalización, la educación ha dejado de ser evaluada únicamente al interior de las fronteras nacionales para someterse a un riguroso escrutinio transnacional. Desde su primer ciclo en el año (2000), el Programa para la Evaluación Internacional de los Estudiantes (PISA), diseñado y gestionado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), se ha erigido como el árbitro supremo de la política educativa global-. Relegando a la Unesco supuesto encargado de estos menesteres dede la ONU

 

Cada tres (3) años, la construcción en la subconciencia de un arquetipo de credibilidad incuestionable sobre los resultados de sus rankings, desata dinámicas cíclicas de pánico o euforia en los Ministerios de Educación y en los medios de comunicación (instrumentos ideológicos paralelos). Se asume, de manera casi dogmática, que la sofisticada ingeniería estadística de (PISA), ofrece un diagnóstico objetivo, Neutral y universal sobre las competencias indispensables para el siglo XXI.

 

Diversos teóricos de la sociología de la educación advierten que estas evaluaciones estandarizadas no operan en el vacío, sino dentro de un marco macroeconómico que tiende a homologar el aprendizaje en función de las demandas del mercado financiero internacional. (Véase a Pierre Bourdieu (1964-1979-1986); Boaventura de Sousa Santos (1998); Stephen Ball o Thomas Popkewitz (1990-2000) y otros).

 

Al desvincular los reactivos del examen de los contextos socioculturales e históricos de cada territorio, el paradigma de la (OCDE) corre el riesgo de transformar las desigualdades materiales de origen en diferencias de mérito o capacidad individual. De este modo, la evaluación corre el peligro de transmutar su función diagnóstica para convertirse en un sofisticado dispositivo de clasificación y segregación. Al considerar que el “Capital Cultural”, debe evaluarse desde las habilidades vinculadas al privilegio socioeconómico y familiar, no a los planes de estudio. Transforma la privación material en una supuesta «insuficiencia» o falta de capacidad individual.

 

El presente ensayo que constará de dos (2) entregas, analiza los efectos de la estandarización educativa global en la reproducción de las desigualdades sistémicas. Como hipótesis central que las pruebas PISA no solo miden la calidad educativa, sino que operan como un dispositivo de exclusión que invisibiliza los contextos locales, mercantiliza el aprendizaje y profundiza la brecha socioeconómica bajo el discurso del mérito.

 

En la sustentación conceptual de nuestra posición metacognitiva y gnoseológica con relación a la (OCDE) y su prueba (Pisa), éste referido escrito se articula en tres (3) ejes conceptuales argumentativos fundamentales a saber:

 

Primer eje. Nuestro asidero epistemológico, lo desarrollaremos en función de tres (3) teóricos a saber. El primero; Pierre Bourdieu (1964-1979-1986): que nos explica el porqué de las pruebas estandarizadas benefician a las clases dominantes. desarrollando la noción de cómo las desigualdades sociales se reproducen de una generación a otra, especialmente a través del sistema educativo. Bourdieu demostró que las personas heredan de sus familias una serie de activos no financieros (saberes, modales, lenguaje y credenciales), que actúan como una «moneda de cambio» en la sociedad.

 

De segundo, “el epistemicidio” de Boaventura de Sousa Santos (1998), la destrucción de formas de conocimiento locales debido al colonialismo cultural de Occidente. Se define como “la destrucción, marginación o eliminación sistemática de los saberes y formas de conocimiento de los pueblos subordinados por parte de una cultura dominante, principalmente el eurocentrismo occidental”. Sus premisas se enmarcan 1.- Colonialismo cultural y el “Fascismo Epistemológico”. 2.- La vinculación con la justicia social y, 3.- La monocultura del saber

 

Y de tercero, las de Stephen Ball o Thomas Popkewitz (1990-2000), que han escrito extensamente sobre cómo las reformas educativas de la (OCDE), mercantilizan las escuelas. Las directrices de la (OCDE), “no buscan una mejora neutra del aprendizaje, sino la mercantilización, privatización y remodelación económica de las escuelas”. Estos dos (2) últimos autores, conciben a la (OCDE), como la impulsadora para que las escuelas públicas, asuman comportamientos como negocios privados. En el tratamiento comunicacional global de los informes de resultados (PISA), dejan entrever que las falencias educativas son de índole exclusivos de sistemas educativos oficiales, pasando los sistemas de educación particular inadvertidos.

A propósito, la performatividad (Performativity): Es una tecnología política que obliga a los profesores y escuelas a volcar su energía en «mostrar» indicadores de rendimiento (gráficos, estadísticas, posiciones en rankings). Esto transforma la educación en una mercancía medible, donde lo que no se puede cuantificar de acuerdo con los estándares globales simplemente pierde valor. Apertura al mercado global (Privatización exógena). La (OCDE), legitima la entrada de corporaciones multinacionales (las industrias de servicios educativos o EdTech) que lucran vendiendo software, capacitaciones, evaluaciones de prueba y asesorías a los gobiernos). Las reformas educativas se convierten en sí misma en un nicho de mercado altamente rentable.

Segundo eje, se analiza la transición de un enfoque educativo humanista Unesco, hacia un modelo corporativo regido por la (OCDE). Geopolítica de la (OCDE). Desplaza el enfoque humanista de la (UNESCO), para priorizar la creación de «capital humano» productivo. Provoca un colonialismo cultural que impone estándares del Norte Global e ignora las realidades locales.

 

Tercer eje, se examina el fenómeno del “teaching to the test” y la consecuente marginación de los predictores e indicadores de los aprendizajes divergentes en el escenario educativo. El Reduccionismo Curricular. Obliga a las escuelas a enseñar para el examen («teaching to the test»). Marginan el pensamiento crítico, las bellas artes, la filosofía y excluye a estudiantes neurodivergentes o con inteligencias distintas.

 

Ideas focales de esta primera entrega.

Las pruebas (PISA) de la (OCDE), operan como un dispositivo de exclusión que mercantiliza el aprendizaje, invisibiliza los contextos locales y transforma las desigualdades materiales en supuestas insuficiencias individuales. Asimismo, la estandarización educativa global desplaza el enfoque humanista de la (Unesco), para imponer un modelo corporativo y una monocultura del saber que margina los saberes de la cultura panameña y el pensamiento crítico.

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