
Por Ramiro Guerra M.
Jurista, escritor y cientista político.
Aguadulce, en la provincia de Coclé, es un pueblo que queremos, muy trabajador y emprendedor.
Muy conocido por la alegría de su gente y devoto de la semana santa.
Seguramente tiene gente muy digna, que han aportado para hacer grande el distrito en todos los sentidos, la cultura, el folklore, en la política etc..
No entiendo, como a las autoridades del distrito, se le haya ocurrido, designar al embajador gringo como abanderado de la fiesta patronal. Habiendo tantos aguadulceños ilustres, entre ellos deportistas, educadores, trabajadores del arte y la cultura.
Amigos aguadulceños, que ejecutoria tiene este estadounidense, embajador, para ser el abanderado de su fiesta de aniversario. Ninguna.
Tengo conocimiento, que se trató de una decisión del alcalde panameñista.
Qué mensaje se le envía a los panameños, sino de abyección, genuflexión que riñe con lo nacional.
Lo anterior constituye una clara actitud enajenante propia de cerebros colonizados en donde ha menguado gravemente la dignidad y la homra.
Lo vengo señalando, la penetración colonial, alcanza a panameños, que juegan al servilismo y la postración, no a Dios, sino a hombres sin virtud, que se ensañan contra nuestra nación.














