
Por: Sergio Sánchez
Químico y Periodista
El desarrollo de las civilizaciones humanas ha estado y estará ligada a los avances en las tecnologías de los metales. Así fue que se dio primero la edad del Cobre (Cu), luego la edad del bronce (Cu + Sn) y después la edad del hierro (Fe). Momento determinante para el desarrollo de occidente fue cuando los ingenieros chinos instalaron en Inglaterra la tecnología para producir acero. Importa aquí señalar que la aparición de nuevos metales en ningún momento ha determinado el desuso de los ya conocidos. En este momento por similitud podríamos decir que estamos en la edad de las tierras raras.
En fechas muy recientes la empresa canadiense Enedym presento un motor totalmente nuevo y en el cual lo notorio es el abandono total de los imanes de Neodimio (Nd), Praseodimio (Pr), o Terbio (Tb), hecho que supone una verdadera evolución y revolución en la fabricación de motores. Hasta ahora no se había logrado un motor que funcionara sin imanes, todas sus partes son hechas con acero (Fe + C), cobre (Cu) y aluminio (Al)
Veamos algunas de las sobresalientes característica de este motor: funciona a 25,000 RPM, y desarrolla 520 caballos de fuerza, pesa 17 kg cuando un motor de igual caballaje pesa entre 63 y 83 kg, usa el 98% de la energía de la batería ´para avanzar, un vehículo eléctrico solo rinde un 90% de la energía que usa y un motor de combustible apenas entrega un 46% de la energía que gasta.
Lo cierto es que si bien estas nuevas tecnologías dejan de lado el uso de imanes para el funcionamiento de los motores eléctricos esto no implica de ninguna manera que la importancia de las tierras raras dejara de ir creciendo, quizás en un momento inicial baje la demanda de esta familia de minerales, pero las nuevas tecnologías del mismo automóvil requieren grandes cantidades de tierra raras también la tecnología de la era digital es impensable sin ellas. No se pueden hacer televisores, computadoras, imanes permanentes sin tierras raras.
¿Quiere decir esta evolución que las tierras raras dejan de tener importancia? ¿Quiere decir que el precio de las tierras raras caerá? ¿Quiere decir que los problemas de los Estados Unidos por las tierras raras desaparecerán?
Esta primera pregunta ya la contestamos, las tierras raras son y seguirán siendo importantes. Me parece que el precio de las tierras raras no tendrá mayores altibajos toda vez que son prácticamente un monopolio de China y son imprescindibles para los nuevos inventos.
El principal problema en este momento para la industria Norteamérica es su dependencia de las tierras raras de China, Estados Unidos tiene posibilidades de apropiarse de una gran cantidad de tierras raras del Arco Minero del Orinoco que incluye depósitos en Guyana, Venezuela y Colombia, de igual manera podría hacerse de las tierras raras de Chile, Bolivia y Perú; pero tener tierras raras no significa que esta el problema resuelto toda vez que el principal problema de las tierras raras es su refinado. Construir una planta para el refinado de tierras raras toma cuando menos 10 años, esta planta es un verdadero problema para quien lo emprenda debido a la contaminación que se produce con residuos altamente tóxicos; aparte está el problema de que la tecnología del refinado es muy compleja y requiere conocimientos de la química de esta familia y a todo esto súmele que casi todas las patentes de estos métodos están en manos de China. En este momento creo que no hay en todo el continente americano una sola universidad que imparta cursos de posgrado en tierras raras, por su parte China tiene 150 universidades que dan este curso.
Las nuevas tecnologías cambiaran al mundo lo que no parece que cambiara es la ambición de los muy ricos por tener cada vez mayores capitales en sumas que jamás podrán gastarse.














