
Por: José Dídimo Escobar Samaniego
En un acto prolongado, de cruel terrorismo, el gobierno de EE.UU. recrudece ahora, el criminal bloqueo impuesto desde el 3 de febrero de 1962.
Generaciones enteras de cubanos han sido condenadas a vivir limitaciones extremas, solo para lograr destruir el espíritu de unidad de ese pueblo que quiere construir su propio destino en virtud de su derecho legítimo a la autodeterminación.
La maldad infinita, fundamenta las acciones criminales que impiden poder comerciar libremente, poder conseguir refacciones vitales, medicinas y vivir en paz, se han alimentado de la soberbia imperial que lleva adelante la tarea de destrucción y que impide siquiera que los cubanos tengan acceso a la energía eléctrica, imponiendo desde hace meses el nuevo ingrediente del impedimento de acceso a combustible para poder generarla y condenando al país a vivir en la oscuridad.
Dentro de este tenebrosos peregrinaje del gobierno de USA contra Cuba, un día como hoy, hace 50 años atrás, patrocinados por la Agencia Central de Inteligencia (CIA), el 6 de octubre de 1976, en una operación terrorista contra un avión civil de Cubana de Aviación, un grupo terrorista encabezado por Posada Carriles dio rienda suelta al odio y a la sinrazón, acabando con la vida de jóvenes deportista que iban de regreso a su patria después de haber triunfado en un certamen en Venezuela.
«Pusimos la bomba, ¿y qué?». Así confesó a viva voz Hernán Ricardo Lozano, un reportero gráfico venezolano, su participación directa en el atentado terrorista contra un vuelo comercial de Cubana de Aviación que le costó la vida a 73 personas –48 pasajeros y 25 tripulantes– que cubría la ruta entre Georgetown, en la República Cooperativa de Guyana, y La Habana, Cuba, la tarde del 6 de octubre de 1976.

A 50 años de la barbarie y de terrorismo y a 64 años del infame Bloqueo contra Cuba.
Ese mismo grupo que cometió ese acto de barbarie en 1976, se organizó y ejecuto todas las acciones para provocar en Panamá un magnicidio que hubiera acabado con la vida de miles de personas en noviembre de 2000, durante la X Cumbre Iberoamericana celebrada en la Ciudad de Panamá, cuando Luis Posada Carriles y tres cubano-estadounidenses vinculados a la CIA, (Gaspar Jiménez, Pedro Crispín Remón y Guillermo Novo Sampol), fueron detenidos tras una denuncia del presidente cubano Fidel Castro Ruz. Se les acusó de planear un atentado con explosivos contra el Comandante Fidel Castro, contra quien desarrolló la CIA cientos de intentos terroristas —específicamente, en este caso, en el Paraninfo de la Universidad de Panamá, en la que estarían miles de personas, la mayoría panameños.
A los autores de semejante acto criminal, se les procesó en Panamá pero el 25 de agosto del año 2004, la expresidenta Mireya Moscoso Rodríguez, a escasas horas del fin de su mandato, los excarceló en la nocturnidad, en una acción absolutamente ilegal que ampara y patrocina el terrorismo, en una clara y vergonzosa sumisión que desnuda de cuerpo entero la hipocresía política en la que, por un lado se condena el terrorismo y por la otra se patrocina y se ampara con desverguenza.
Desde entonces, 1962, no ha habido la más mínima pisca de arrepentimiento y propósito de enmienda entre tantos atentados y acciones criminales por parte de los gobiernos de USA, pero pese a ello, Cuba se mantiene firme, no se ha rendido ni doblegado, aunque han usado el hambre para matarlos de inanición, para vergüenza de la humanidad entera que, que mira con estupor el holocausto de un pueblo hermano que se engrandece en dignidad ante este mecanismo criminal para rendirlos.
Los patriotas panameños que, no se nos ha olvidado todo lo que hizo Cuba y Fidel Castro en favor de nuestra lucha por la Soberanía Nacional, la liquidación de la Zona del Canal como expresión grosera del colonialismo norteamericano trasnochado y la recuperación del Canal, expresamos nuestra solidaridad con el pueblo de Cuba que hoy se aferra al mensaje del Mayor General Antonio Maceo «Quien intente apoderarse de Cuba solo recogerá el polvo de su suelo anegado en sangre, si no perece en la lucha».
El General Omar Torrijos, líder histórico de Nuestra lucha por la Liberación Nacional también dijo que: «Cada minuto de bloqueo a Cuba, son 60 segundos de vergüenza latinoamericana».
¡Así de sencilla es la cosa!















