El país honró el sacrificio de sus mártires por la soberanía y conmemoró el fin de una de las dictaduras más sangrientas de América Latina, apoyada por Washington.
Los copresidentes de Nicaragua, Daniel Ortega y Rosario Murillo, han encabezado este domingo en Managua eventos conmemorativos consagrados al 47.° aniversario de la Revolución Sandinista, que derrocó a la dictadura de la familia Somoza el 19 de julio de 1979.
Murillo dio inicio al acto solemne con un discurso en el que destacó los logros y la historia del pueblo nicaragüense. En su intervención, la copresidenta llamó a mantener la unidad y paz para caminar, crecer y avanzar en «la gran fraternidad de pueblos», y a construir y fomentar «la alianza de todos por el bien de todos».
Daniel Ortega dio la bienvenida a los altos cargos, personalidades y a todos los presentes, afirmando que «el que preside es el pueblo». En su discurso por el 47.º aniversario de la Revolución Sandinista, destacó las luchas heroicas como la que libró el pueblo nicaragüense en San Jacinto, donde resaltó el heroísmo de Andrés Castro «que lanzó la piedra y derribó al enemigo». Ortega recordó los años de «dolor», «sangre», y la «riqueza» robada a su país durante «la ocupación de las tropas norteamericanas».
«Las fieras diabólicas están siempre buscando cómo dominar a los pueblos para robar la riqueza que tienen los pueblos», expresó, al tiempo que llamó a la juventud nicaragüense a tener presente las hazañas de la revolución.
Al mismo tiempo, denunció la «monstruosidad» ocurrida en Venezuela en enero de este año y envió su solidaridad y afecto para el pueblo venezolano y para el presidente Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, presos en Estados Unidos.
Asimismo, destacó la resistencia de Cuba tras 60 años de bloqueo y envió un mensaje de solidaridad a la isla. «Nuestro respeto, nuestro abrazo, nuestro saludo para el pueblo de Cuba, para Raúl [Castro] y Miguel Díaz-Canel», expresó.
El triunfo de la Revolución Sandinista
El Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) lideró la lucha para acabar con la tiranía de la familia Somoza, con Anastasio Somoza Debayle, alias ‘Tachito’, como último descendiente de la sangrienta dinastía.
El 19 de julio es un día festivo nacional en Nicaragua que se celebra desde 1980, cuando fue decretado por el primer Gobierno sandinista (1979-1990) para recordar el derrocamiento de la dictadura de la dinastía somocista que gobernó el país más de 40 años.













