

Por: José Dídimo Escobar Samaniego
Desde que Donald Trump asumió el mando y designó el 25 de enero de 2025, en la cartera de Defensa, a Pete Hegseth, casi de inmediato el método empleado por éste, desató un malestar dentro de los estamentos de seguridad y defensa del país del norte.
Cerca del 10% de los altos mandos del Departamento de Guerra, antiguo Departamento de Defensa, han sido forzados a renunciar desde que llegó Pete Hegseth, causando una inestabilidad sin precedentes en ese Departamento del Gobierno de EE.UU.


Dan Discroll, ex secretario del Ejército de USA, es la ultima víctima de esta guerra interna dentro de las fuerzas militares norteamericanas que están comprometidas con guerras en el extranjero, en la que el desgaste y el uso de su arsenal para bombardear a Irán, los ha dejado al borde de una grave crisis de su reserva misilística y en la que han perdido el establecimiento operativo de sus bases militares en Oriente Medio.
Randy George es otro de los Generales despedidos por contradicciones con Hegseth y 78 personajes más del alto mando, lo cual ha generado una auténtica crisis de mando y un clima de desconfianza en la jefatura de las Fuerzas Armadas de USA que, al enfrentar el poder de los misiles hipersónicos y Drones de Irán, se han percatado dramáticamente que, no estaban preparados y que la instrucción de movilizar tanto equipo para Medio Oriente para atacar a Irán, desconoció la advertencia de varios altos mandos que señalaban que, esa aventura promovida especialmente por Benjamín Netanyahu, no era conveniente y ha terminado como un gran fiasco, en el que Estados Unidos, aunque no lo admitan, ha perdido estratégicamente en el Medio Oriente y en el mundo.
El Portaviones Abraham Lincoln acaba de acodarse en un puerto de Tailandia, con una profunda crisis psicológica de casi todo el personal, tuvieron que vivir por mas de 9 meses y medio, navegando y operando en un ambiente crítico, donde se desbordó el sistema de deposición de las heces y orina, sin que hubiera una respuesta satisfactoria, además de haber sido alcanzado por misiles y drones iraníes.
Casi todas las bases norteamericanas de Medio Oriente, en Kuwait, Bahrein, Catar, Jordania, Emiratos Árabes Unidos y Siria, han quedado seriamente destruidas, lo cual ha obligado al Ejercito norteamericano a reubicar a sus soldados en hoteles y otras instalaciones en medio Oriente.
El presupuesto militar de USA en 2020 era de 738 mil millones de dólares, pero en la actualidad, sobrepasa el billón de dólares, sin embargo, gran parte de este presupuesto se lo llevan empresas como Lockedd Martin que, construye los aviones de ultima generación, los más caros de la historia y también tiene el control del costoso contrato de mantenimiento de dichas naves, contrato que desangra a los contribuyentes norteamericanos.
Todo esto ha llevado al país al borde de la bancarrota que, se caracteriza por una gigantesca e inmanejable deuda del gobierno federal, superior a los 40 billones de dólares.
El imperio norteamericano se desmorona y tal como le ocurrió a Roma en su momento, su expansión y su interés por mantener su dominación mundial por vía del garrote, es decir, las armas, ha terminado en construir su propia mortaja y sepultura, porque el mundo entero rechaza los mecanismos de imposición del unilateralismo y tal como decían nuestros padres y abuelos, “el que mucho abraza poco aprieta”.
Sin embargo, las Fuerzas Norteamericanas, siguiendo instrucciones de Trump y de Hegseth han impuesto en Panamá su presencia Militar muy a pesar de que la Constitución Política de la República, así como la cláusula quinta del Tratado de Neutralidad del Canal de Panamá, no admiten la presencia de un ejército extranjero dentro de nuestro territorio, para lo cual el actual gobierno de José Raúl Mulino le ha servido, con un entreguismo inaudito, la mesa a su grosera e ilegal presencia, solo para apuntalar una dominación geopolítica, donde inventan una amenaza China que no existe.
Todo este varapalo, por el que atraviesa Estados Unidos de Norteamérica y su ejército, especialmente por la baja moral de sus tropas y el descabezamiento de su mando, trae aparejado un piso resbaloso del que, el imperio, difícilmente pudiera superarlo sin pagar un alto precio de tener que reconocer que, el mundo avanza y que ya no es viable el reinado del concepto de un mundo unipolar como ocurrió por más de dos décadas.
¡Así de sencilla es la cosa!














