

Por: José Dídimo Escobar Samaniego


Puerta de entrada del Palacio del Rey Amarillo
Recientemente tuve el privilegio de visitar la ciudad de Xinzheng, en el valle del río Amarillo, Kai Feng y Luoyang (en la jurisdicción de Zhengzhou, Henan, Centro de China) todas estas ciudades a más de 750 kilómetros desde Pekín
Xinzheng es señalada por la tradición como la cuna del Emperador Amarillo, específicamente en la colina Xuanyuan de la que quedé simplemente impresionado.


Rey Amarillo, Primer Rey Chino y Fundador de la Civilización China
El Emperador Amarillo Xuanyuan es considerado el ancestro fundador de la civilización china. La tradición sitúa su reinado del 2697 al 2598 a. C. y se le considera el ancestro común del pueblo chino.
Abraham, el personaje Bíblico, padre de Ismael y de Isaac, nació alrededor del año 2000 a. C. (específicamente calculado en el año 1996 a. C. según algunas cronologías bíblicas tradicionales) en la antigua ciudad de Ur de los Caldeos, en Mesopotamia (actual Irak).
Setecientos años antes de Abraham, el Rey Amarillo gobernaba en el Centro de China y en ese entonces el pueblo chino no tenía otro Dios, ni conocía otra religión, (ni el budismo de origen indú, ni el Taoismo) que no fuera el Adorar al Único Dios que creo los cielos y la tierra y todo cuanto hay en ellos, incluyendo al hombre, su creación semejante a Él. El Rey Amarillo tuvo la revelación e hizo escribir una oración en donde se reconocía como único Dios al Dios Creador, es decir al mismo que los cristianos adoramos.


Esta es una puerta que data de casi cinco mil años atrás.
Yo quedé impresionado, porque desde tiempos inmemorables, Dios se le ha manifestado a los hombres y China desde su inicio no fue cosa distinta ni la excepción.
Desde el Rey Amarillo hasta nuestros días existen 4,700 (Cuatro mil setecientos años) y pude tomar fotos de evidencias de aquellos tiempos que las pongo a disposición de los lectores.
La sorpresa mía es, porque no sabía que, un Rey Chino, el primero, conocía del único Dios y lo adoraba y enseñó a su pueblo a postrase solo delante de Él.


Residencia del Rey Amarillo
Su humildad y su capacidad para reunir la unidad del pueblo chino, desde entonces con una profunda sabiduría, serían la columna vertebral de lo que conocemos hoy como la gran civilización china que se forjó en el Centro de China.


El Autor con Jóvenes Chinos
Del Gobierno chino se dice que prohíbe la religión o la persigue, cosa que difiere de la realidad. Observé en China, con mis propios ojos, iglesias evangélicas, católicas y otras denominaciones y gente que participaban de sus servicios. La realidad es más poderosa que la propaganda occidental que intenta decir que en China no se goza de libertades.












