

Victoriano Rodríguez Santos
Miles de panameños consideran a los ministros pro mina y sus palabras, como la de aquel que empuja la carreta hacia el despeñadero, pudiera decirse que, en sus expresiones, son más falsos que un billete de 3 y peor de 4.
Quienes queremos a Panamá y defendemos todo su territorio, más, aquellos que históricamente lo hemos hecho, les decimos: sigan durmiendo de ese lado, cuando caigan de la cama, despertarán de su sueño anti patria y recibirán el repudio de la población.
Tengamos presente que cuando los pueblos se levantan los corruptos huyen. Veremos mucha gente correr como ratas desperdigadas cuando hay fuego o inundaciones.
Recordemos: cuando la voz de los pueblos se une, no hay poder humano que la silencie. Por eso expresamos que Panamá llora herida, pero luchará unida. La minería metálica no es la alternativa, por el contrario, es muerte.
Observemos y analicemos: la distancia de Panamá al desierto del Sahara es de aproximadamente 10,000 Km y nos afecta el polvo que se origina allá, entonces disminuyamos la distancia.
La mina está entre 0 y 120 Km aproximadamente, dependiendo de donde vivas. Razonemos. ¿Tienes idea del daño que puede causarte a ti, a tus hijos, nietos, la comunidad y a nuestras fuentes de agua, que utilizamos para consumo?
La selectividad de la justicia en Panamá en la aplicación de la ley, pareciera reflejarse hasta en el irrespeto a los Fallos de la Corte Suprema de Justicia y a una población entera en las calles. ¿Qué es lo que pretende hacer el Ejecutivo?
En octubre y noviembre del 2023, muchos diputados recibieron, en sus casas, protestas de la población enardecidas, hastiada, “kabriada” con los diputados, por la aprobación de la Ley 406 que permitía la minería metálica.
Al parecer esas protestas y cierres en toda la república no le son suficientes, al Ejecutivo actual, para intentar violar la Ley de moratoria minera y violentar el Fallo de 23/11/23 y sus 25 inconstitucionalidades.
Pareciera que esos diputados que se beneficiaron con un almuerzo por aprobar la posible venta o entrega de su Patria, no pensaron en la población que los eligió y razonan para intereses personales más que por intereses de la población. Recuerden que no son dueños de la Nación. Soy el Hijo de Juana. Dios te salve, Panamá.
Economista, educador, máster en Recursos Humanos.












