

Ramiro Guerra
Mientras la humanidad, sigue el cómo se desenvuelve la copa mundial, celebra la victoria de sus equipos nacionales, en un lugar poco conocido en Europa, se reúnen lo que se conoce como los siete grandes del poder mundial.
Una agenda de reunión qué obliga a pensar y repensar, la historia de la dominación mundial, sobre todo en los tiempos de la salvaje expropiación de los recursos minerales de nuestros países. Verbigracia el oro.
Rosa Luxemburgo, afirmaba que, el desarrollo capitalista de Europa, también significó para nuestra regiones, el subdesarrollo.
Dicho en forma sencilla, fue Europa, sus países como Inglaterra, España, Bélgica, Portugal y otros, que hicieron de sus colonias, proveedora de minerales como el Oro. Es decir, una especie de resultado, desarrollo – subdesarrollo.
La información que tenemos de esa reunión su agenda estuvo dirigida a recomponer la situación en el estrecho de Ormuz y con ello estabilizar el tráfico comercial que, no obstante sigue cerrado por la agresión de EE.UU e Israel contra Irán, el que ejerce el control real de ese estratégico paso marítimo y enfrenta una guerra abierta que intenta apropiarse de su riqueza petrolera, gasífera y de otros minerales de alto valor económico.
El punto que llama la atención de la reunión de los siete grandes, fue el tema de la necesidad que tienen de recursos minerales para pivotear sus economías. Sus industrias tienen necesidad de minerales, que se encuentra en los subsuelos de nuestra región Latinoamérica y el África.
En dicha reunión, se abordó el cómo echarle mano a esos recursos, reeditando tiempos pasados de la expropiación colonial.
Países como Inglaterra, Japón, Alemania, Francia, Estados Unidos, alientan a sus empresas y negocios para que, intervengan en las economías de tal manera que sus inversiones se centren en la captura y apropiación de minerales de alto valor estratégico.
De tal suerte de hacer de los Estados nacionales, una prolongación de tales objetivos.
La denominada industria extractiva, es de la esencia de esa estrategia de control y dominación.
Lo anterior se percibe en nuestro país. Una empresa, First Quantum, transaccional minera, que viene procurando por los medios que sean, apoderarse de minerales del país, como el cobre, oro y otros. Un estado y gobierno, que ha sido desarmado para levantar el pendón de la defensa de nuestros recursos minerales.
No nos sorprende, que Trump, haya presionado para que el gobierno acceda a permitir a Quantum operar en territorio nacional. (lo viene haciendo de hecho).
Relaciones propias de un colonialismo de vuelta.
Solo el pueblo unido, puede frenar que nuestros recursos sean expropiados, a cambio de más subdesarrollo.












